Endodoncia

En caso de no acudir al dentista a tiempo, las caries pueden acabar afectando la pulpa por lo que sería necesario el tratamiento de los conductos. La endodoncia es  la especialidad que estudia todo lo relacionado con el diagnóstico y tratamiento de los conductos radiculares.

Aparte de las caries, existen otras razones para que la pulpa quede afectada, pero el tratamiento siempre radica en lo mismo: la eliminación y posterior obturación correcta de los conductos.

Es un tratamiento complejo, difícil y laborioso, que exige paciencia, tiempo y responsabilidad. La endodoncia no sería posible sin un instrumental específico, un preciso control radiológico e informático y una buena formación. Estos son los principales factores para que dicho tratamiento acabe con éxito. Una buena endodoncia sería comparable a los cimientos de una casa. Si no son sólidos, pueden provocar un derrumbe de la misma. En nuestro caso, una mala endodoncia nos llevaría inevitablemente a la pérdida del diente con todas las consecuencias que ello implica.

La endodoncia es la técnica que nos permite salvar los dientes en los casos en los que la pulpa, por la causa que sea, esté afectada. Aun así, no hay que olvidar que el mejor implante es nuestro propio diente

La pulpitis aguda es muy típica. El dolor empieza de noche, es intermitente y habitualmente el paciente no es capaz de localizar el diente. Se trata de un dolor muy intenso e irradiado a una zona más amplia. Puede afectar a la mandíbula hasta el oído o a la mitad de la cabeza. En este caso es importante acudir al dentista, lo antes posible, ya que el dolor cada vez será mayor (con menos momentos de calma). El dolor, cada vez más prolongado, puede llegar a afectar a los tejidos adyacentes al hueso y tejidos blandos formando abscesos y flemones.

Teniendo en cuenta que la caries destruyen una gran cantidad de tejido, el diente queda débil y en muchos casos necesita refuerzo reconstructivo y finalmente, corona. Si esto no se realiza, podría llevar a graves complicaciones como la rotura subgingival de los dientes con la pérdida inminente de estos.  En muchos casos es suficiente una sola visita para terminar la endodoncia. Aunque también existen casos complejos, donde son necesarias varias visitas para el permanente control del desarrollo de la infección.

Para terminar es necesario aclarar que el tratamiento no es doloroso. Se hace bajo el efecto de la anestesia y en muchos casos, elimina el dolor de inmediato. También es cierto que hay casos más complejos: cuando la infección se ha propagado al hueso y tejidos blandos. Esto puede hacer necesario que la visita clínica se acompañe con posterior toma de antibióticos y analgésicos ( a criterio del profesional que realiza el tratamiento)